La mayoría de los budistas que conozco no han renunciado a ningún privilegio.
Quieren ser Buda sin dejar de ser Sidarta.
Los taoístas llenan sus vacíos y adoran el lleno.
A los cristianos, como los conozco mejor, los encuentro de lo peor.
Viven de lo que no predican.
Predican el amor y viven de la codicia. Uno de ellos dijo: “El lucro no tiene nada de malo”.
Hablan de generosidad y rezan para irse al cielo.
Hablan de humildad y la pompa del administrador general es de miedo.
Hablan de amor y amenazan con el infierno.
Ahorran en paraísos fiscales… Seguramente porque es legal.
Los esotéricos. Que se supone es donde llegan los mejores y los más inteligentes, está plagado de idiotas. Lo sé, lo sé.
Hablan del ego… y saben lo que dicen.
Hablan de amor… y no saben lo que dicen.
Hablan de vidas pasadas… y no saben lo que dicen.
Hablan de manasté… y no saben lo que dice.
Adoran el libro El Secreto… y es un manual de instrucciones para esclavos.
Prácticamente todos los esotéricos que conozco, lo son porque fueron expulsados de la Matrix. Y los que no han sido expulsados, están en comisión de servicio, son parte de la Matrix.
Y yo no sé qué hacer.
Envidio a los cabellos de feria, están todo el día en meditación.
Para la próxima vida… me gustaría ser un semental de cualquier especie.
Mientras tanto, mientras espero a la otra vida, porque no me atrevo a ir a buscarla ni a llevar otra, leo a maestros budistas, taoístas y cristianos.
De niño me gustaba la ciencia ficción que yo llamaba ficción científica. Ahora de adulto me sigue gustando la ficción.
Los textos sagrados son ficción para unos y manuales de superstición para otros.
Olmo Halpuente
martes 7 de febrero de 2012
sábado 4 de febrero de 2012
LA VIDA
-Se trata de superar el eterno conflicto entre…
*ley
*derecho
*razón
*amor
Para elegir el amor… sólo hay que ser valiente.
Para ser valientes… sólo hay que saber qué es el amor.
-Las almas valientes tienen voluntad.
Las almas débiles (esas que eligen la ley) sustituyen la voluntad por los deseos.
Sueñan con el resultado… lo creen señal de dominio mental.
Para soñar con el éxito… hay que ser muy débil.
-Siempre y en todo lugar, la prédica de los maestros es y ha sido:
*”La vida es un rompecabezas, un puzzle,
la parte es mayor al todo”.
-No hemos entendido nada.
Es imposible que esta vida sea creación humana.
El odio y la indiferencia no pueden ser creadores.
No se crea lo que se abomina, ni con lo que aborrece.
Aunque suene ridículo, sólo el amor crea. (¿Qué es el amor?)
-Quien defienda esta vida creada por la codicia en lo físico, la indiferencia en lo emocional y el miedo en lo mental…
…es un ser humano (hay que respetarlo, amarlo, no denigrarlo…) aunque no es hijo de Dios.
-Da lo mismo donde y cuando empieza la vida…
…el acuerdo es otro, ¿cuándo y dónde empieza la vida plena?
-Ser en el mundo…
…es estar en contacto con otro:
*físico
*espiritual
*mental
-El que reprime… proyecta.
¿Reprimir es proyectar?
-Si existiera la solución, o soluciones…
…se notaría y no habría libre albedrío.
-“La bondad excesiva fortalece la maldad interna”.
Los buenos acumulan rabia.
“Responsabilidad con uno mismo es responsabilidad con la totalidad”.
-Lo rápido es enfermo. (Deporte aventura.)
Lo lento es sano.
-Promueve el presente y serás eterno.
Pero morirás agonizando con dolor…
…pues algo se transformó en meta.
*hay que ir sin llegar
(Al revés funciona mejor.)
-Cuando el futuro no de miedo…
…tendré libertad para morir.
Destruir el estado de bienestar…
…es colaborar con el maligno.
-A las mujeres primitivas les gustan los atletas.
A los hombres primitivos les gusta el porno.
-Jesús, el mesías, nuevo o repetido, como todo anticristo, no traerá una nueva religión, mostrará una verdad no aceptada.
*Todo profeta es un anticristo.
-Revolución: cambiar acuerdos.
Si hubo acuerdo…
…existió un conflicto.
Todo acuerdo después de un conflicto se basa en la fuerza.
*Todo acuerdo debe ser cambiado.
*ley
*derecho
*razón
*amor
Para elegir el amor… sólo hay que ser valiente.
Para ser valientes… sólo hay que saber qué es el amor.
-Las almas valientes tienen voluntad.
Las almas débiles (esas que eligen la ley) sustituyen la voluntad por los deseos.
Sueñan con el resultado… lo creen señal de dominio mental.
Para soñar con el éxito… hay que ser muy débil.
-Siempre y en todo lugar, la prédica de los maestros es y ha sido:
*”La vida es un rompecabezas, un puzzle,
la parte es mayor al todo”.
-No hemos entendido nada.
Es imposible que esta vida sea creación humana.
El odio y la indiferencia no pueden ser creadores.
No se crea lo que se abomina, ni con lo que aborrece.
Aunque suene ridículo, sólo el amor crea. (¿Qué es el amor?)
-Quien defienda esta vida creada por la codicia en lo físico, la indiferencia en lo emocional y el miedo en lo mental…
…es un ser humano (hay que respetarlo, amarlo, no denigrarlo…) aunque no es hijo de Dios.
-Da lo mismo donde y cuando empieza la vida…
…el acuerdo es otro, ¿cuándo y dónde empieza la vida plena?
-Ser en el mundo…
…es estar en contacto con otro:
*físico
*espiritual
*mental
-El que reprime… proyecta.
¿Reprimir es proyectar?
-Si existiera la solución, o soluciones…
…se notaría y no habría libre albedrío.
-“La bondad excesiva fortalece la maldad interna”.
Los buenos acumulan rabia.
“Responsabilidad con uno mismo es responsabilidad con la totalidad”.
-Lo rápido es enfermo. (Deporte aventura.)
Lo lento es sano.
-Promueve el presente y serás eterno.
Pero morirás agonizando con dolor…
…pues algo se transformó en meta.
*hay que ir sin llegar
(Al revés funciona mejor.)
-Cuando el futuro no de miedo…
…tendré libertad para morir.
Destruir el estado de bienestar…
…es colaborar con el maligno.
-A las mujeres primitivas les gustan los atletas.
A los hombres primitivos les gusta el porno.
-Jesús, el mesías, nuevo o repetido, como todo anticristo, no traerá una nueva religión, mostrará una verdad no aceptada.
*Todo profeta es un anticristo.
-Revolución: cambiar acuerdos.
Si hubo acuerdo…
…existió un conflicto.
Todo acuerdo después de un conflicto se basa en la fuerza.
*Todo acuerdo debe ser cambiado.
miércoles 1 de febrero de 2012
Siddartha
Su padre Suddhodana, era monarca de los Sakya, clan de la región de Kapilavastu.
Nació en una casta elevada, de familia noble. Y con un destino claro y prometedor.
Recibió de su padre una estupenda educación, como cualquiera de nosotros.
Sus lujos eran de todo tipo, como los nuestros. Llevó una vida sin problemas, como la aspiración de cualquier mortal.
Siddartha, era como cualquier hijo de vecino, hijo de un padre que quería lo mejor para él.
Su padre, como todo buen papá, se esforzó en darle una educación alejada de todo problema, de todo inconveniente.
Todo hijo es como Siddartha, todo padre es como el padre de Siddartha.
Todo buen padre aparta las preocupaciones a un hijo: si le duele la cabeza, le da una aspirina; si envejece el padre, se tiñe el pelo; si un pariente se muere, se dice que está en los cielos.
Todo buen padre distancia a sus hijos del dolor, la vejez y la muerte.
Todos recibimos una educación alejada de las incomodidades.
Todo padre exitoso desea que su hijo siga sus pasos.
Si quieres ser como Siddartha, abandona tus privilegios. Son producto de la casualidad.
Si te acercas al dolor, propio y ajeno; a la enfermedad, propia y ajena; a la muerte, propia y ajena, te puedes convertir en Buda.
Todos somos un Buda.
Es muy simple serlo, pero nada fácil.
Lo bueno de Buda, es que no es un Dios.
Nació en una casta elevada, de familia noble. Y con un destino claro y prometedor.
Recibió de su padre una estupenda educación, como cualquiera de nosotros.
Sus lujos eran de todo tipo, como los nuestros. Llevó una vida sin problemas, como la aspiración de cualquier mortal.
Siddartha, era como cualquier hijo de vecino, hijo de un padre que quería lo mejor para él.
Su padre, como todo buen papá, se esforzó en darle una educación alejada de todo problema, de todo inconveniente.
Todo hijo es como Siddartha, todo padre es como el padre de Siddartha.
Todo buen padre aparta las preocupaciones a un hijo: si le duele la cabeza, le da una aspirina; si envejece el padre, se tiñe el pelo; si un pariente se muere, se dice que está en los cielos.
Todo buen padre distancia a sus hijos del dolor, la vejez y la muerte.
Todos recibimos una educación alejada de las incomodidades.
Todo padre exitoso desea que su hijo siga sus pasos.
Si quieres ser como Siddartha, abandona tus privilegios. Son producto de la casualidad.
Si te acercas al dolor, propio y ajeno; a la enfermedad, propia y ajena; a la muerte, propia y ajena, te puedes convertir en Buda.
Todos somos un Buda.
Es muy simple serlo, pero nada fácil.
Lo bueno de Buda, es que no es un Dios.
domingo 15 de enero de 2012
Tonterías de Aburrido
* Lo mejor de la vida es la desilusión.
* Yo, de cualquier lugar llego a mi casa.
Y de mi casa no sé llegar a ninguna parte.
* Al enemigo se le derrota con la muerte.
Promuevo el suicidio.
* El instinto de conservación es el aliado de la Matrix.
* Sin instinto de conservación seríamos más felices.
Estaríamos muertos.
* Boicotea el infierno.
Promueve el aborto.
* Yo, de cualquier lugar llego a mi casa.
Y de mi casa no sé llegar a ninguna parte.
* Al enemigo se le derrota con la muerte.
Promuevo el suicidio.
* El instinto de conservación es el aliado de la Matrix.
* Sin instinto de conservación seríamos más felices.
Estaríamos muertos.
* Boicotea el infierno.
Promueve el aborto.
domingo 2 de octubre de 2011
PRÓLOGO
Odio a Dios. Me quiero morir sólo para encontrarme con Él.
Si Dios existe, me teme. Quizá el miedo que Dios me tiene me vuelva inmortal.
Es bien ridículo odiar algo que no existe. Bueno… ese es el poder de Diosito.
Es muy difícil ser quien se es. El peso de la cultura, las costumbres, la familia, y la propia historia constituyen un inmenso lastre que no deja madurar.
De niño, por alguna razón sin importancia, me creí todo sobre Dios.
De preadolescente o antes, por cualquier otra razón, supe sin entender que todo lo que rodea a Dios, la religión, las iglesias y sus valores son mentiras.
Hoy me cuesta, no puedo abandonar la inútil y paralizante moral oficial. En especial en lo referido al asunto sexual. (La fidelidad es un defecto que no tiene solución. La única manera de ser un buen marido es teniendo dos esposas.)
Es muy difícil ser ateo, es muy fácil ser supersticioso. El miedo a Dios es tan grande como el miedo a que no exista.
Los creyentes han rechazado el ateismo, han expulsado a los ateos. Es una muestra de la superstición, no de la creencia. Es un mecanismo de defensa, no una señal de luz.
En el idioma oficial no hay un término positivo para definir a los seres sin Dios: Ateo, a: sin. Infiel, in. Descreído, des. Irreligioso, i. Incrédulo, in. Impío, im. Incrédulo, in.
Un creyente no expulsa al que no cree, por presencia lo convence.
El creyente le teme al ateo. El creyente no puede tener un vínculo con el ateo. Dejaría de creer.
Un creyente no resiste una tentación, sabe que caerá. Si de corazón creyera, el tentador, el ateo, saldría trasquilado.
La religión oficial de mi cultura es una vergüenza. Es un culto oximorónico, habla de humildad con fanfarria, habla de amor a balazos. De perseguida se transformo en perseguidora. Está contra el aborto y bendice armas. Siempre ha estado al lado de la clase dominante. Es un centro de adoctrinamiento, su liturgia nos convierte en objetos de sujetos oscuros.
Las religiones, las teologías, los Dioses, las iglesias, los templos sólo deberían servir para resucitar, nacer entre los muertos, (carta 20 del tarot), sin pasado. Por lo tanto ya no puedo morir, soy para siempre mientras sea.
Las religiones son para nacer de nuevo. Para saber lo que hay que saber para ser fecundo, ahora.
La teología debiera tener una sola función: encaminarnos a ser lo que somos.
Ser lo que no somos, por conveniencia, es un fraude. Eso lleva al pecado.
Nadie quiere andar mintiendo por la vida, pero la vida lo exige.
La teología se debiera preocupar de eso, de no acumular billetes falsificados.
Nadie quiere un billete falso, si no es para engañar a otro. O ser un billete falso.
Engañamos para sobrevivir, lo que demuestra que no somos hombres de valor moral. Es decir, no tenemos un Dios.
La mayoría de la veces la teología ayuda al autoconvencimiento de ser lo que uno no es. Hay una teología criminal, gusto de tarados.
El atractivo de la teología es la libertad que permite, por eso es muy humana en esta etapa de desarrollo.
El ser humano necesita conocer sus límites y su libertad.
El mejor tubo de ensayo es la teología: tú te inventas el objeto de estudio y después dogmatizas sobre tu invento. Nada más fatuo que un teólogo, habla de lo que no conoce y después pontifica. Es el atractivo de este arte. La teología es un arte.
Nada más humilde que un científico. Basta verlos como se visten. La experiencia a unos los vuelve humildes y a otros el saber los vuelve pretenciosos.
Dios es el sí mismo.
La teología es el manual para llegar a la causa primera sin buscarla. Para ser felices y desarrollar la conciencia.
Necesito a Dios porque no me tengo a mí.
Si Dios existe, me teme. Quizá el miedo que Dios me tiene me vuelva inmortal.
Es bien ridículo odiar algo que no existe. Bueno… ese es el poder de Diosito.
Es muy difícil ser quien se es. El peso de la cultura, las costumbres, la familia, y la propia historia constituyen un inmenso lastre que no deja madurar.
De niño, por alguna razón sin importancia, me creí todo sobre Dios.
De preadolescente o antes, por cualquier otra razón, supe sin entender que todo lo que rodea a Dios, la religión, las iglesias y sus valores son mentiras.
Hoy me cuesta, no puedo abandonar la inútil y paralizante moral oficial. En especial en lo referido al asunto sexual. (La fidelidad es un defecto que no tiene solución. La única manera de ser un buen marido es teniendo dos esposas.)
Es muy difícil ser ateo, es muy fácil ser supersticioso. El miedo a Dios es tan grande como el miedo a que no exista.
Los creyentes han rechazado el ateismo, han expulsado a los ateos. Es una muestra de la superstición, no de la creencia. Es un mecanismo de defensa, no una señal de luz.
En el idioma oficial no hay un término positivo para definir a los seres sin Dios: Ateo, a: sin. Infiel, in. Descreído, des. Irreligioso, i. Incrédulo, in. Impío, im. Incrédulo, in.
Un creyente no expulsa al que no cree, por presencia lo convence.
El creyente le teme al ateo. El creyente no puede tener un vínculo con el ateo. Dejaría de creer.
Un creyente no resiste una tentación, sabe que caerá. Si de corazón creyera, el tentador, el ateo, saldría trasquilado.
La religión oficial de mi cultura es una vergüenza. Es un culto oximorónico, habla de humildad con fanfarria, habla de amor a balazos. De perseguida se transformo en perseguidora. Está contra el aborto y bendice armas. Siempre ha estado al lado de la clase dominante. Es un centro de adoctrinamiento, su liturgia nos convierte en objetos de sujetos oscuros.
Las religiones, las teologías, los Dioses, las iglesias, los templos sólo deberían servir para resucitar, nacer entre los muertos, (carta 20 del tarot), sin pasado. Por lo tanto ya no puedo morir, soy para siempre mientras sea.
Las religiones son para nacer de nuevo. Para saber lo que hay que saber para ser fecundo, ahora.
La teología debiera tener una sola función: encaminarnos a ser lo que somos.
Ser lo que no somos, por conveniencia, es un fraude. Eso lleva al pecado.
Nadie quiere andar mintiendo por la vida, pero la vida lo exige.
La teología se debiera preocupar de eso, de no acumular billetes falsificados.
Nadie quiere un billete falso, si no es para engañar a otro. O ser un billete falso.
Engañamos para sobrevivir, lo que demuestra que no somos hombres de valor moral. Es decir, no tenemos un Dios.
La mayoría de la veces la teología ayuda al autoconvencimiento de ser lo que uno no es. Hay una teología criminal, gusto de tarados.
El atractivo de la teología es la libertad que permite, por eso es muy humana en esta etapa de desarrollo.
El ser humano necesita conocer sus límites y su libertad.
El mejor tubo de ensayo es la teología: tú te inventas el objeto de estudio y después dogmatizas sobre tu invento. Nada más fatuo que un teólogo, habla de lo que no conoce y después pontifica. Es el atractivo de este arte. La teología es un arte.
Nada más humilde que un científico. Basta verlos como se visten. La experiencia a unos los vuelve humildes y a otros el saber los vuelve pretenciosos.
Dios es el sí mismo.
La teología es el manual para llegar a la causa primera sin buscarla. Para ser felices y desarrollar la conciencia.
Necesito a Dios porque no me tengo a mí.
domingo 11 de septiembre de 2011
Torre de Babel
Estamos todos desesperados por volver a ser lo que fuimos, por ser lo que somos.
La desesperación surge cuando descubrimos lo evidente, no soy quien soy, soy propiedad de mi personalidad sobreviviente.
El motivo de mi vida no es desarrollar mis talentos, ni aspirar a la felicidad. El impulso vital es el éxito.
Defino éxito como la salida de un problema. El aliento alimentador es esconder un defecto, no desarrollar una capacidad.
Vivo para esconder un dolor, para defenderme de ese sufrimiento. Vivimos con miedo al rechazo al no aceptar lo que hay en nosotros.
Vivo imitando a los aceptados, duplicando a los triunfadores.
A mayor imitación, más crece la falsedad y la desesperación se vuelve rutina. A mayor plagio, el alejamiento del centro de cada cual aumenta de manera proporcional al odio que me tengo por no ser quien soy, por no ser quien quiero ser, porque olvidé quien soy.
La huida del ser nos aproxima al animal, al reptil. Es el instante que la vida se pone patas para arriba, el cuerpo mental se pone a las órdenes del reptil. La competencia domina nuestras vidas.
En medio de esta catástrofe personal, cada vez somos más animales, no podemos abandonar ni rebelarnos contra nuestra bestia interna, no nos conviene, nuestra supervivencia depende de adaptarnos al medio. Y el medio es la selva.
Las dos voluntades -humana y animal- se encuentran en un desacuerdo polar irreconciliable. Los dos saberes, las dos seguridades, los dos señores, la serpiente y la esencia, cada uno en su trinchera frente a un enemigo invisible o inexistente. Las dos promesas de inmortalidad frente a la ausencia de vida, disputándose un trofeo que avergüenza a la evolución.
Estos desacuerdos personales, que se traducen en desacuerdos sociales, nos tienen viviendo en el desierto, la selva o la ciudad, pero no en el jardín.
Desierto, no sucede nada. Pasividad inmóvil.
Selva donde todo nace y crece sin control ni orientación. Anarquía. Vida sin control, sin valores.
Ciudad, nada crece ni nace por sí mismo, todo lo que ocurre es hecho por un genio orientador. Todo regulado. Sólo el hombre dormido.
Jardín, donde hay cooperación y equilibrio entre el espíritu y la naturaleza. Donde los prójimos viven en paz y armonía.
La tarea es cultivar el jardín, esto es mantener el mundo en un estado de cooperación y equilibrio entre espíritu y naturaleza. Trabajar y dejar crecer; pensar y dejar que el pensamiento madure. Cultivar y guardar.
Al traicionarnos a nosotros mismos, creamos las guerras, olvidamos la hermandad.
Para remediar esta traición con acercamos a jerarquías caídas, lo que avergüenza al desarrollo al embarcarnos en un crecimiento suicida.
Nos unimos unos a otros para pelear con los otros unidos. Cada grupo pretende, desesperadamente, construir algo que los lleve al cielo, al padre. Y ahí, cada uno habla su propio lenguaje creyéndolo el salvador.
Lo único por probar es la hermandad.
El fracaso ya probado es la construcción de máquinas o sistemas filosóficos.
La desesperación surge cuando descubrimos lo evidente, no soy quien soy, soy propiedad de mi personalidad sobreviviente.
El motivo de mi vida no es desarrollar mis talentos, ni aspirar a la felicidad. El impulso vital es el éxito.
Defino éxito como la salida de un problema. El aliento alimentador es esconder un defecto, no desarrollar una capacidad.
Vivo para esconder un dolor, para defenderme de ese sufrimiento. Vivimos con miedo al rechazo al no aceptar lo que hay en nosotros.
Vivo imitando a los aceptados, duplicando a los triunfadores.
A mayor imitación, más crece la falsedad y la desesperación se vuelve rutina. A mayor plagio, el alejamiento del centro de cada cual aumenta de manera proporcional al odio que me tengo por no ser quien soy, por no ser quien quiero ser, porque olvidé quien soy.
La huida del ser nos aproxima al animal, al reptil. Es el instante que la vida se pone patas para arriba, el cuerpo mental se pone a las órdenes del reptil. La competencia domina nuestras vidas.
En medio de esta catástrofe personal, cada vez somos más animales, no podemos abandonar ni rebelarnos contra nuestra bestia interna, no nos conviene, nuestra supervivencia depende de adaptarnos al medio. Y el medio es la selva.
Las dos voluntades -humana y animal- se encuentran en un desacuerdo polar irreconciliable. Los dos saberes, las dos seguridades, los dos señores, la serpiente y la esencia, cada uno en su trinchera frente a un enemigo invisible o inexistente. Las dos promesas de inmortalidad frente a la ausencia de vida, disputándose un trofeo que avergüenza a la evolución.
Estos desacuerdos personales, que se traducen en desacuerdos sociales, nos tienen viviendo en el desierto, la selva o la ciudad, pero no en el jardín.
Desierto, no sucede nada. Pasividad inmóvil.
Selva donde todo nace y crece sin control ni orientación. Anarquía. Vida sin control, sin valores.
Ciudad, nada crece ni nace por sí mismo, todo lo que ocurre es hecho por un genio orientador. Todo regulado. Sólo el hombre dormido.
Jardín, donde hay cooperación y equilibrio entre el espíritu y la naturaleza. Donde los prójimos viven en paz y armonía.
La tarea es cultivar el jardín, esto es mantener el mundo en un estado de cooperación y equilibrio entre espíritu y naturaleza. Trabajar y dejar crecer; pensar y dejar que el pensamiento madure. Cultivar y guardar.
Al traicionarnos a nosotros mismos, creamos las guerras, olvidamos la hermandad.
Para remediar esta traición con acercamos a jerarquías caídas, lo que avergüenza al desarrollo al embarcarnos en un crecimiento suicida.
Nos unimos unos a otros para pelear con los otros unidos. Cada grupo pretende, desesperadamente, construir algo que los lleve al cielo, al padre. Y ahí, cada uno habla su propio lenguaje creyéndolo el salvador.
Lo único por probar es la hermandad.
El fracaso ya probado es la construcción de máquinas o sistemas filosóficos.
sábado 3 de septiembre de 2011
Aforismos Inútiles
Los que no saben lo que son…
…se dedican a tener…
…lo que no tendrían si fueran.
Lo que necesitas, no es lo que buscas.
Los reyes y reinas dicen: “Lo tengo todo y soy inútil”.
Patriota es quien siente vergüenza de su nacionalidad.
Prefiero la mitología a la historia…
…hay menos mentiras.
Llora en el presente…
…lo que no te atreviste a llorar en el pasado.
Eso es de hombre.
Superstición: Imaginar que hacer el bien es un mérito.
¿Qué es tener suerte en la vida?
Tener un trabajo que te obligue a ser honesto.
El motivo de atracción…
…es el motivo de separación.
Si lo normal te extraña…
…estás a punto de morir.
Odio la lucidez.
Cada vez que me vuelvo lucido…
…me encuentro con el miedo, la ira, el vacío, el deseo, la envidia, la codicia…
Todo lo que se oculta…
…clama por manifestarse.
Todo secreto nos hace perder libertad.
La intimidad es amenazante.
Intimidad sin miedo…
…es ser.
El enamoramiento es rápido.
El amor es lento.
El enamorado un mentiroso.
El amoroso vive en silencio.
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